18 oct. 2011

LA VIEJA CONFITERÍA RICHMOND



-Diseñó parte del Parque Tres de Febrero, en Palermo.El arquitecto que ideó la confitería Richmond fue el belga Jules Dormal. Había nacido en 1846 y, ya convertido en arquitecto, llegó al país durante la presidencia de Sarmiento. Su primer trabajo fue realizado en Gualeguay (provincia de Entre Ríos). Luego pasó a Buenos Aires, en donde dejó innumerables obras, de altísimo valor arquitectónico:
-Erigió varios pabellones del Jardín Zoológico, que evocan templos de diversas religiones; como el hindú, de los elefantes.
-Completó las construcciones del edificio del Congreso de la Nación y del Teatro Colón.
-Proyectó la Casa de Gobierno de La Plata.
-Remodeló el Teatro Ópera.
-Construyó el Palacio Pereda (hoy residencia del embajador de Brasil).
Volcó su talento en grandes construciones como el Hipódromo de Palermo, el actual edificio de la Sociedad Rural Argentina en la calle Florida y el Palacio Ortiz Basualdo, que estaba ubicado en Arenales y Maipú.
A él le pertenece la construcción de la sucursal Villa Urquiza del Banco Nación y la rambla de Mar del Plata.
Además, fue uno de los fundadores de la Sociedad Central de Arquitectos de la Argentina, concejal porteño, profesor universitario… (agradecemos a José Ugarte, descendiente del qrquitecto, la información brindada)
En 2010, la nieta del arquitecto, Julia Martínez Dormal, no fue invitada a la reapertura del Teatro Colón.
En 2011, parece que las piquetas se harán cargo de la confitería que prestigió la calle Florida desde 1917.
Eso sí: como Jules Dormal no tiene una calle que lo recuerde, al menos no se le cambiará su nombre por el de vaya a saber qué o quién.


(21Escritores notables –entre los que se encontraban Oliverio Girondo, Conrado Nalé Roxlo, Horacio Quiroga, Leopoldo Lugones, Eduardo Mallea, Raúl Scalabrini Ortiz y Jorge Luis Borges–, fundaron la revista cultural Martín Fierro en el año 1924. El éxito fue inmediato y eso les permitió alquilarse una oficina en Tucumán y Florida para que funcionara como redacción. A solo a dos cuadras de la Richmond de Florida y Corrientes, una confitería ideada por el arquitecto belga Jules Dormal (quien, entre otros trabajos, nos legó el Teatro Colón).
Borges en 1924 (Ediciones Gallimard)
Agregamos que la confitería se inauguró el 17 de noviembre de 1917 y tuvo dos hermanas: las Richmond de Esmeralda y Corrientes (clásico punto de reunión de los estudiantes); y de Suipacha y Corrientes (clase media baja). Ambas cerraron sus puertas hace mucho tiempo.
Los martinfierristas se reunían todos los días, a partir de las siete de la tarde, en la Richmond de Florida. Iniciaban las concurridas reuniones cantando su himno. Borges (25 años) y los jóvenes poetas se ponían de pie para entonar la célebre “La donna è móbile” que Giuseppe Verdi compuso para su ópera Rigoletto. Pero en vez de decir: “La donna é móbile, qual piuma al vento, muta d’accento e di pensier” (La mujer es cambiante, como la pluma al viento, cambia de tono y de pensamiento”); ellos cantaban:
“¡Un automóvile, dos automóviles, tres automóviles, cuatro automóviles! ¡Cinco automóviles, seis automóviles, siete automóviles, un autobús!”.
Recién después de haber entonado su himno, al que se sumaba gente de otras mesas, comenzaba la famosa tertulia de los hombres de letras en la confitería Richmond, que en estos días se despide de los porteños

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